EL CENTRO DE
CONVENCIONES
La actual gestión edil del alcalde don Jaime
Bardales Ruiz ha permitido que se siga construyendo el llamado “centro
de convenciones” en el sitio que antes ocupara el antiguo mercado de
Sullana que funcionara casi hasta los primeros años de la década del '60
en el siglo pasado.
Como se habrá podido observar, ahora que se
están haciendo las excavaciones, el lugar es completamente arenoso, como
lo es toda la zona comprendida desde la loma de Mambré hasta el cerro
Teodomiro y más allá.
Todas las casas, que están al borde de este
montículo de arena y que lindan con los barracones del lado izquierdo
del río Chira, la calle La Mar, plaza de Armas, Córdova, Bolívar y la
misma Hipólito Unanue, tienen el problema que con el tiempo se han
venido deteriorando, esto es, resquebrajándose, al ceder la
inconsistencia del terreno.
Sino observemos la parte posterior del club
“Unión”, que linda con el acantilado, se ha resquebrajado y se ha
hundido, haciéndose inhabitable esta parte de dicho inmueble. El camal
de Sullana fue cerrado y posteriormente demolido por este problema. De
la misma manera se encuentran muchas viviendas construidas con el
llamado material “noble”: ladrillo, cemento, varillas, etc., algunas de
las cuales están en venta y nadie se interesa por ellas. Mas bien las
construidas con material de quincha, persisten al tiempo.
Es más, esta desafortunada obra podría hasta
poner en peligro la torre del templo matriz de Sullana, pues se están
moviendo toneladas de arena, lo que debilitaría el terreno aledaño a la
plaza de Armas de Sullana.
Para construir un edificio tales
características, deberán hacerse cimientos profundos y fuertes, que
resultan costosos y con las miserias que la CMAC-SULLANA anualmente le
da a la municipalidad, y si es que se hicieran estos cimientos, pasarán
años de años para terminar la obra.
Esta bien que estos exiguos recursos que
recibe la municipalidad de la citada entidad crediticia, no pertenecen
al Estado y por lo tanto, si es que no se invierten no revierten al
tesoro público, pero tampoco se pueden malgastar ni dilapidar por la
falta de un acertado criterio técnico, y todo por la roñería de
“invertir” el dinerito de la entidad crediticia.
Lo cierto es que, de ejecutarse el proyecto,
al cabo de 5 a 10 años, después de terminado, sin temor a equivocarnos,
tal como se ha diseñado su construcción, empezará a resquebrajarse,
entonces, ¿de quien será la responsabilidad? ¿A quién se mete a la
cárcel?
La intransigencia, la intolerancia, la
terquedad y, sobre todo la soberbia, de nuestras autoridades no permiten
ver la realidad más allá de sus narices.
Tenemos entendido que en Sullana existe una
cuadrilla organizada que apila a los ingenieros civiles de esta
provincia ¿Es que no tienen la capacidad de emitir un pronunciamiento
sobre este proyecto? ¿Acaso no pueden pedir la intervención de
organismos nacionales para que ellos opinen de la viabilidad del
proyecto?; o es que algunos de sus asociados desempleados han conseguido
su “pega” aquí…
No estamos en contra del proyecto, porque
Sullana se lo merece, de lo que se trata es que se haga en un sitio más
seguro, savalguardando los recursos que año a año, caritativamente,
entrega la entidad crediticia y que están siendo invertidos en lo que en
el futuro será un elefante blanco
Ya que la cuadrilla de ingenieros civiles
asociados de Sullana no tienen vela en este entierro ¿no sería bueno
pedir la opinión técnica del INSTITUTO NACIONAL DE DEFENSA CIVIL -
INDECI, o del Colegio de Arquitectos y de Ingenieros?.
Compete a esta administración hacer un examen de conciencia muy “sesudo”
y desinteresado para defender el patrimonio de Sullana.
Por todo esto, Sr. Bardales, debe, no sólo
consultar con sus asesores, sino también pedir la opinión de otros
profesionales. |