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Nº 3 - PRIMERA QUINCENA DE FEBRERO - 2007

EDITORIAL: EL CENTRO DE CONVENCIONES

TOLERANCIA CERO: LA BURLA Y EL DESPRECIO A LA VIDA DE LAS PERSONAS

¿UN COLISEO CERRADO DENTRO DEL ESTADIO?

MUNICIPALIDAD REALIZA COBROS INDEBIDOS

NOS ESCRIBEN

ANA PAULA ALLENDE MOYA

LAS CUCHARAS

 

EL CENTRO DE CONVENCIONES

La actual gestión edil del alcalde don Jaime Bardales Ruiz ha permitido que se siga construyendo el llamado “centro de convenciones” en el sitio que antes ocupara el antiguo mercado de Sullana que funcionara casi hasta los primeros años de la década del '60 en el siglo pasado.

Como se habrá podido observar, ahora que se están haciendo las excavaciones, el lugar es completamente arenoso, como lo es toda la zona comprendida desde la loma de Mambré hasta el cerro Teodomiro y más allá.

Todas las casas, que están al borde de este montículo de arena y que lindan con los barracones del lado izquierdo del río Chira, la calle La Mar, plaza de Armas, Córdova, Bolívar y la misma Hipólito Unanue, tienen el problema que con el tiempo se han venido deteriorando, esto es, resquebrajándose, al ceder la inconsistencia del terreno.

Sino observemos la parte posterior del club “Unión”, que linda con el acantilado, se ha resquebrajado y se ha hundido, haciéndose inhabitable esta parte de dicho inmueble. El camal de Sullana fue cerrado y posteriormente demolido por este problema. De la misma manera se encuentran muchas viviendas construidas con el llamado material “noble”: ladrillo, cemento, varillas, etc., algunas de las cuales están en venta y nadie se interesa por ellas. Mas bien las construidas con material de quincha, persisten al tiempo.

Es más, esta desafortunada obra podría hasta poner en peligro la torre del templo matriz de Sullana, pues se están moviendo toneladas de arena, lo que debilitaría el terreno aledaño a la plaza de Armas de Sullana.

Para construir un edificio tales características, deberán hacerse cimientos profundos y fuertes, que resultan costosos y con las miserias que la CMAC-SULLANA anualmente le da a la municipalidad, y si es que se hicieran estos cimientos, pasarán años de años para terminar la obra.

Esta bien que estos exiguos recursos que recibe la municipalidad de la citada entidad crediticia, no pertenecen al Estado y por lo tanto, si es que no se invierten no revierten al tesoro público, pero tampoco se pueden malgastar ni dilapidar por la falta de un acertado criterio técnico, y todo por la roñería de “invertir” el dinerito de la entidad crediticia.

Lo cierto es que, de ejecutarse el proyecto, al cabo de 5 a 10 años, después de terminado, sin temor a equivocarnos, tal como se ha diseñado su construcción, empezará a resquebrajarse, entonces, ¿de quien será la responsabilidad? ¿A quién se mete a la cárcel?

La intransigencia, la intolerancia, la terquedad y, sobre todo la soberbia, de nuestras autoridades no permiten ver la realidad más allá de sus narices.

Tenemos entendido que en Sullana existe una cuadrilla organizada que apila a los ingenieros civiles de esta provincia ¿Es que no tienen la capacidad de emitir un pronunciamiento sobre este proyecto? ¿Acaso no pueden pedir la intervención de organismos nacionales para que ellos opinen de la viabilidad del proyecto?; o es que algunos de sus asociados desempleados han conseguido su “pega” aquí…

No estamos en contra del proyecto, porque Sullana se lo merece, de lo que se trata es que se haga en un sitio más seguro, savalguardando los recursos que año a año, caritativamente, entrega la entidad crediticia y que están siendo invertidos en lo que en el futuro será un elefante blanco

Ya que la cuadrilla de ingenieros civiles asociados de Sullana no tienen vela en este entierro ¿no sería bueno pedir la opinión técnica del INSTITUTO NACIONAL DE DEFENSA CIVIL - INDECI, o del Colegio de Arquitectos y de Ingenieros?.
Compete a esta administración hacer un examen de conciencia muy “sesudo” y desinteresado para defender el patrimonio de Sullana.

Por todo esto, Sr. Bardales, debe, no sólo consultar con sus asesores, sino también pedir la opinión de otros profesionales.

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